Temporada de impacto

Volví a ver, y vi bajo el sol, que la carrera no es de los veloces, ni la batalla de los fuertes, ni el pan de los sabios, ni las riquezas de los entendidos, ni el favor de los hábiles; sino que el tiempo y la oportunidad les acontecen a todos. Eclesiastés 9:11

En la vida, todo tiene su ciclo, y el sabio rey habló de que la carrera no es para los veloces ni la batalla para los fuertes. Hay momentos en que todo se alinea y parece que todo funciona a nuestro favor. Pero muchos desaprovechan esos momentos y luego se lamentan al recordar los gloriosos instantes de su vida. Estos momentos se manifiestan a veces, estemos preparados o no; por eso muchos los desaprovechan, porque nunca estuvieron listos ni preparados para ellos. Si no estás preparado para la temporada de lluvias, perderás la oportunidad de sembrar. ¿Cuál es tu vocación o propósito? ¿Estás preparado para tu tiempo y tu oportunidad?

La palabra «tiempo» en Eclesiastés significa temporada, y la palabra «oportunidad» significa impacto. Por lo tanto, cuando la Biblia habla de tiempo y oportunidad, se refiere a tu temporada de impacto. Debes comprender que cada persona en la tierra tiene una temporada de impacto, pero muchos nunca la aprovechan plenamente porque nunca descubrieron las herramientas que se les dieron para usar en ella. El lugar más rico del mundo no son las minas de oro de Sudamérica ni los campos petrolíferos de Irak o Irán. No son las minas de diamantes de Sudáfrica ni los bancos del mundo. El lugar más rico del planeta está muy cerca. Es el cementerio. Allí yacen enterradas empresas que nunca se fundaron, inventos que nunca se crearon, libros superventas que nunca se escribieron y obras maestras que nunca se pintaron. En el cementerio está enterrado el mayor tesoro de potencial sin explotar. El rey Salomón dijo: «Todo lo que tus manos encuentren para hacer, hazlo con todas tus fuerzas, porque nada te llevarás a la tumba». El difunto Myles Munroe se hizo eco de las palabras del rey Salomón cuando habló de cómo las tumbas están llenas de sueños incumplidos.

Muchas personas no logran vivir una vida plena porque nunca aprovecharon al máximo su oportunidad de impacto. ¿Qué te ha dado el Señor en esta oportunidad? ¿Estás preparado para usar ese don o las herramientas que te ha brindado? Quienes son maestros o líderes en cualquier campo lo son porque no solo descubrieron su don, sino que también trabajaron para perfeccionarlo. ¿Estás preparado para tu oportunidad de impacto y listo para aprovecharla al máximo?.

Dios lo bendiga.

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