Navegando el camino hacia tu día perfecto

La Biblia dice: «Hay camino que al hombre le parece derecho, pero su fin es perdición» (Proverbios 14:12). Muchas personas toman decisiones que parecen correctas. El plan de Dios no se basa en nuestras percepciones o interpretaciones de las situaciones a través de nuestra carne o emociones.

La Biblia dice: «La senda de los justos es como la luz de la aurora» (Proverbios 4:18, NVI), lo que indica que hay un camino que Dios quiere que andemos. Este camino se ilumina con cada decisión que tomamos. Este es un secreto importante en la Palabra que demuestra la actitud que debemos tener: «Tu palabra es lámpara a mis pies y lumbrera a mi camino» (Salmo 119:105, NVI). Significa que debemos tomar la Palabra de Dios como nuestro estándar para tomar decisiones. La luz en tu vida proviene de la Palabra de Dios, que te dirige y te guía. Muchos están espiritualmente ciegos, lo que los lleva a la ceguera respecto al verdadero camino de la vida al que están llamados.

A veces, tomamos decisiones creyendo que vamos por buen camino. Sin la Palabra, podríamos no tomar las decisiones correctas. Las decisiones que tomamos por nuestra cuenta a menudo nos llevan a la oscuridad, mientras que las decisiones guiadas por Dios iluminan nuestro camino. Dios tiene un día mejor planeado para cada persona. Este se manifiesta solo a través de las decisiones que tomamos en la vida.

Cada persona crea diferentes caminos para alcanzar ese día más brillante. Esto no significa que haya muchos caminos para cada persona. Los diferentes caminos se crean erróneamente. La misericordia de Dios nos da margen para equivocarnos al ajustar el camino elegido. Dios desea que alcancemos nuestros días más brillantes. Él siempre nos redirige a pesar de nuestros errores y equivocaciones.

Cuando la Palabra de Dios no es una luz en tu camino, no seguirás sus instrucciones. La clave para vivir según el llamado de Dios es comprender su Palabra. Una vez que su Palabra se convierta en tu luz, será más fácil alcanzar la perfección.

Al buscar el camino de Dios para ti, recuerda que Su Palabra es tanto una lámpara como una luz. Esta luz te guiará hasta que camines en tu día perfecto. Oro para que entres en tu día perfecto, donde manifiestes el llamado, el propósito y los sueños que Dios tiene para ti. Ese es el día más grande de tu prosperidad y celebración.

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