Cómo crecer en su don profético: una guía paso a paso

El don profético es uno de los más poderosos y transformadores en el cuerpo de Cristo. Sin embargo, como todos los dones espirituales, requiere descubrimiento, entrenamiento y práctica para madurar plenamente. Ya sea que apenas estés comenzando a sentir tu llamado profético o que busques fortalecer tu ministerio profético, comprender el proceso de crecimiento es esencial. En esta guía, exploraremos cómo desarrollar tu don profético con ejemplos bíblicos y pasos prácticos.

Paso 1: Identifica tu don profético

El primer paso para desarrollar tu don profético es reconocer que Dios te lo ha dado . Sin una identificación clara, es difícil ejercer plenamente tu llamado profético.

  • Escritura: «Tenemos diferentes dones, según la gracia que a cada uno se le ha dado. Si tu don es profetizar, profetiza conforme a tu fe» (Romanos 12:6).

Ejemplo bíblico:

  • Samuel: Inicialmente no reconoció la voz de Dios. Imaginemos que creció en la casa del sacerdote y ejerció algunas funciones sacerdotales, pero solo despertó a su ministerio profético el día que Dios lo llamó a través de la voz de Elí. Si Elí no le hubiera señalado que era Dios quien le hablaba, Samuel nunca habría descubierto plenamente su llamado profético. Tuvo un mentor que lo ayudó a reconocer la voz de Dios, y continuó descubriendo el ministerio de Dios a lo largo de su vida. Esto demuestra que uno puede crecer sin siquiera saber que tiene dones y llamado, y solo darse cuenta de ello más adelante. La clave para que Samuel comprendiera su don fue Elí y la mentoría que le brindó.

    La clave es: dedicar tiempo a orar y buscar revelación para comprender quién eres. La Biblia dice: «Antes de formarte en el vientre de tu madre, te conocí» (Jeremías 1:5). Dios sabe quién eres, y al dedicar más tiempo a la oración para descubrirte a ti mismo, descubrirás la voluntad de Dios para tu vida. Dios

Paso 2: Desarrollar el hambre y el apetito por lo profético

Una vez que descubres quién eres, ese descubrimiento crea en ti un anhelo. Vemos esto en la vida de Samuel: el momento en que descubrió su llamado profético y el momento en que se estableció plenamente como profeta fueron dos etapas diferentes. El descubrimiento vino primero —reconoció la voz de Dios y su llamado (1 Samuel 3:1-10)—, pero el establecimiento vino después, tras un período de anhelo, aprendizaje y crecimiento espiritual. Samuel se estableció posteriormente como profeta cuando el Señor le reveló sus planes y el pueblo de Israel comenzó a reconocer su autoridad profética:

Samuel creció, y el Señor estaba con él, y ninguna de sus palabras cayó en tierra. Y todo Israel, desde Dan hasta Beerseba, supo que Samuel era un profeta establecido del Señor (1 Samuel 3:19-20).

David ofrece otro ejemplo. Fue llamado a ser rey, pero primero entró en la casa de Saúl, no solo para servirle, sino para descubrirse a sí mismo. Eliseo también fue agricultor antes de convertirse en profeta. Fue solo después de seguir a Elías que descubrió su vocación profética. La clave de tu crecimiento profético es el hambre que se desarrolla después de descubrir quién eres.



En mi propio viaje, cuando sentí hambre de comprender mi don profético, Dios abrió mi entendimiento a través de libros, enseñanzas y recursos que estudié.

La pregunta para ti es:

  • ¿Qué libros has leído sobre lo profético?

  • ¿Qué conclusiones clave obtuvo de cada libro?

  • ¿Descubriste el tipo de profeta que eres y el ministerio que llevas a cabo?

Recuerde, al igual que con Samuel, el descubrimiento y el establecimiento son etapas separadas. Le tomó un camino de aprendizaje, comprensión y práctica para consolidarse plenamente en su llamado profético.

La conclusión clave: Dedica tiempo a buscar libros, materiales y recursos que te ayuden a crecer en tus dones y tu llamado. Permite que Dios te hable a través de lo que lees y estudias, y que esto alimente tu deseo de comprender mejor tu ministerio profético.

Paso 3: Pon en práctica tu don

Todo don que no se usa permanece latente. Samuel creció sin saber que era profeta, pero en el momento en que descubrió su don profético, lo comprendió y comenzó a usarlo; fue entonces cuando se estableció como profeta. Todo lo que no se ejercita permanece latente; este es siempre un principio espiritual.

La clave para desarrollar tu don profético es usarlo . No tengas miedo de equivocarte, porque es a través de ellos que aprendemos y maduramos. Muchas personas dudan de sí mismas y no se atreven a dar el paso, y como resultado, no crecen en el llamado que Dios ha puesto en sus vidas.

La clave es ser práctico: usa tu don con regularidad . Da un paso de fe y aplica lo que Dios te ha dado.

Clave: Usa tu don con regularidad. Da un paso de fe para comunicar palabras proféticas, aconsejar a otros y discernir la voz de Dios. La confianza y la precisión crecen con la práctica constante.

Paso 4: Especialización y Ministerio

A medida que tu don profético madura, Dios suele llamarte a especializarte en un área específica del ministerio profético , como la profecía gubernamental, la profecía intercesora o la interpretación de sueños. La especialización se logra mediante la experiencia, la formación y la revelación divina.

Tenga en cuenta también que cada persona posee un aspecto único del ministerio y los dones que Dios le ha otorgado. Durante el tiempo de especialización , descubre plenamente cuál es su llamado específico. Muchas personas saben que tienen dones proféticos, pero aún no comprenden el área exacta en la que están llamadas a operar.

Si te desempeñas fuera de tu área designada de llamado profético, podrías causar daño o confusión en lugar de edificación. Por ejemplo, no todos los profetas están llamados a ejercer una función pastoral; algunos están llamados a ser profetas gubernamentales , ejerciendo liderazgo, influencia y consejo a reyes y naciones.

Al estudiar las Escrituras, encontramos diferentes expresiones proféticas: Daniel ejerció como profeta gubernamental, mientras que Abraham caminó proféticamente como patriarca del pacto. Hay muchos otros ejemplos, cada uno con una gracia y una misión únicas.

También incluiré un enlace a una publicación de blog que explica los diferentes tipos de profetas , particularmente los profetas gubernamentales , junto con una enseñanza en video que lo ayudará a comprender los diversos oficios y ministerios proféticos más profundamente.

Muchas gracias.

  • Escritura: “Los espíritus de los profetas están sujetos al control de los profetas” (1 Corintios 14:32).

Clave: Tu objetivo final es convertirte en una voz profética confiable , cuyo ministerio constantemente bendiga, guíe y fortalezca a otros.

Conclusiones clave

  1. Identifique su don profético a través de la oración, las Escrituras y la tutoría.

  2. Desarrollar el hambre y el apetito por aprender, centrándose en las fortalezas de otros profetas, no en sus debilidades.

  3. Practica y funciona en tu don, entendiendo que los errores son parte del crecimiento.

  4. Especialízate en tu área de llamado para convertirte en una voz confiable en el Reino de Dios.

Siguiendo estos pasos, usted puede hacer crecer su don profético desde una habilidad espiritual personal hasta un ministerio poderoso que impacta vidas para la gloria de Dios.

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